
De los archivos de The Onion, nos llega un post invitado:
Por Kimberly Pruitt
De verdad me gustas. Sos tan lindo y dulce, y escuchas todos mis problemas y respondes con los cumplidos apropiados. Pero bueno, yo realmente no veo una relación en nuestro futuro. Sería terrible si permitiéramos que el sexo destruyera esta gran amistad donde yo tengo todo lo que quiero y vos no obtenés nada de lo que quisieras. ¿No crees?
Yo sabía que lo entenderías. Siempre lo haces.
Somos tan perfectos como amigos, ¿sabías? Puedo decirte cualquier cosa, y vos podés acudir conmigo cada vez que necesites oir mis quejas sobre el trabajo o sobre lo fea que me siento. ¿Vos no quisieras arruinar una amistad como esa, solo para convertirte en mi novio, y que yo te viera con deseo y añoranza en mis ojos, aunque sea por una vez? Por supuesto que no. Bueno, si empezáramos a salir, sólo complicaría este genial arreglo que tengo aquì.
Es que... tú sos como mi mejor amigo, y odiaría que algo deseado por vos desesperadamente cambiara eso. Si pues, segurísimo podríamos salir en algunas citas, hasta medio agarrarnos un poquito y asì validar los últimos 6 años que has pasado languideciendo en una pesadilla platónica pero, ¿luego qué? ¿Cómo podríamos regresar a como eran las cosas, donde yo me aprovecho de tu obvia atracción hacia mí solo para tener a alguien a mi completa disposición? Esa parte de nuestra amistad significa mucho para mí.
No. Estamos destinados a ser muy pero muy buenos amigos que solo pasan tiempo juntos cuando no tenga novio, pero necesite atención masculina para fortalecer mi frágil y avorazador ego.
Cualquier cosas puede suceder una vez entra el romance en el juego. Recuerda lo terrible que fue mi última relación en el final, ¿te acuerdas? El chavo por el cual te llamé a las 3 de la mañana, porque no respondía mis mensajitos de texto. El chavo que conocí en la fiesta de cumpleaños que me organizaste. Tuve sexo locamente apasionado con él durante 4 meses y ahora ni siquiera hablamos. Dios, me moriría si algo así nos pasara a nosotros.
Además, chish, ¿puedes imaginarte desnudarnos enfrente del otro? Te conozco desde hace tanto, sos más un hermano con el cual me he besuqueado, estando borracha, un par de veces y no lo he vuelto a mencionar. Sería demasiado raro. Y si lo hiciéramos, después, cuando salieras de compras conmigo, o fueras a algunas de mis actuaciones o eventos de caridad, o me llevaras a tomar helado cuando he tenido un mal día en el trabajo, me verías como "he visto tus senos". Dios, no puedo imaginar en algo más incómodo que eso.
Oh, antes de que se me olvide, te envía saludos mi mamá.
Pues sí, vos me odiarías en serio como tu novia. Sería toda exigente y dramática, y poco a poco empezaría a amarte. Si yo fuera tu novia nunca te podría hablar sobre el resto de cabrones con los que salgo, mientras finjo ignorar cuánto esto te destruye. Nunca perdamos eso. Es lo que nos hace a nosotros, nosotros.
No te preocupes, sos tan divertido, inteligente e increíble, cualquier chica menos yo sería afortunada de salir contigo. Hallarás a alguien, lo sé, y cuando lo hagas allí estaré a tu lado, para repentinamente coquetearte y ser cariñosa contigo enfrente de ella, hasta que se ponga celosa y no lo crea cuando le digas que únicamente somos amigos. Pero cuando te bote, eso es todo lo que seremos.
Mejores amigos. Amigos para siempre.